lunes, 25 de noviembre de 2013

Somos lo que pensamos

Cuando sientes una emoción dolorosa como tristeza, miedo, dolor, enojo, etc., o bien tienes relaciones conflictivas con la familia, amigos, pareja, etc. generalmente son originados por uno o varios pensamientos distorsionados. Ya que no es la situación lo que nos produce ese dolor, sino lo que inicialmente pensamos y posteriormente interpretamos de ella. El cambio que se requiere consiste en modificar lo que pensamos, sin embargo esto requiere de trabajo y sobre todo de deseo de hacerlo. Si identificas correctamente estos pensamientos, los modificas dándote cuenta que esos pensamientos no están basados en hechos reales y reemplazas por otros más positivos o adecuados, reducirás notablemente el dolor emocional.
 

A continuación se enlistan los pensamientos distorsionados para que busques con cual o cuales te identificas.  Date cuenta de cómo describes y justificas tu punto de vista sobre el conflicto.

 

 PENSAMIENTO DISTORSIONADO
DEFINICIÓN
PALABRAS E IDEAS CLAVES
PENSAMIENTOS SANOS
Filtraje
Solo ven una parte de las cosas y esa parte justamente es la negativa. Es como utilizar un filtro que impide visualizar que hay más allá de lo que se percibe o sus circunstancias.
“Esto es terrible”
“No aguanto que…”
“Insoportable”
 
Es darle vueltas a un solo detalle negativo, y pasar por alto todas las cosas que hiciste bien.
Buscar enfocarse en lo positivo, considerando que no todo es 100% malo, y evitar palabras como "terrible", "desastroso" etc.
Pensamiento Polarizado
Tienden a pensar en extremos como que las cosas son buenas o son malas, aquí no existe un término medio, lo que produce malestar emocional e insatisfacción.
“Bueno frente a Malo”
“Útil frente a Inútil”
“Correcto frente a incorrecto”
“Felicidad contra Infelicidad”
 
Si tu éxito no es absoluto, se considera un fracaso total
Las cosas no son blancas o negras sino que se distribuyen en un continuum. Pensar en porcentajes puede ayudar si se tiene la tendencia a hacer  ese tipo de clasificaciones.
Sobregeneralización
Se extrae una conclusión general de un simple incidente sin ninguna base. Si ocurre algo malo en una ocasión esperará que ocurra una y otra vez.
“Todo”
“Nadie”
“Nunca”
“Siempre”
 
Esto me pasa siempre o Jamás lo haré bien
Cuantificar en lugar de usar palabras como: siempre, tremendo, nunca, etc., además de examinar cuanta evidencia hay para las conclusiones obtenidas. Usar palabras como: es posible, a veces, a menudo.
Interpretación del Pensamiento
Sin mediar palabra la persona cree que sabe lo que sienten los demás y por qué se comportan de la forma en que lo hacen. Asumen que algún gesto,  mirada o palabra dirigida hacia nosotros tiene el propósito de insultarnos, herirnos, ofendernos etc.
“Eso lo dice por…”
“Eso se debe a...”
“Sé que piensan mal de mí”.
Me está platicando esto, pero sé que me está mintiendo y engañando.
Es mejor no hacer deducción alguna sobre la gente, hay que tratar las opiniones acerca de la gente como hipótesis que deben ser probadas y comprobadas, cuestionándolas.
Visión Catastrófica
La persona se entera o escucha un problema y empieza a decirse “¿Y si me sucede a mí?”, ya que sólo pronostican desastres respecto de sí mismas o de sus seres queridos. Sólo anticipan un futuro negro y catastrófico.
“Y si sucede tal cosa”
 
Al ver la estadística de delitos por la televisión piensa: “Y si me ocurriera a mí”.
La mejor manera es detenerse y hacer una evaluación honesta de la situación partiendo de probabilidades o porcentajes. ¿Cuál y cuánto es el riesgo?.
Personalización
La persona que los sufre cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella. También es el habito de compararse con otras personas de manera frecuente:
“Eso lo dice por mi”
“Yo soy más..../menos... tal... que…”
 
Sé que lo dice por mí y de seguro  piensa que soy aburrid@.
No se deben sacar conclusiones a menos que se esté convencido de poseer evidencias y pruebas razonables, además es importante abandonar el hábito de compararse a sí mismo con los demás.
Falacia de Control
La falacia de control interno hace que la persona se sienta responsable del sufrimiento o de la felicidad de los demás.
La falacia de control externo se siente sin voluntad y víctima de los caprichos de un manipulador. Dicho manipulador puede tomar la forma del destino, la mala suerte o los demás.
 
“No puedo hacer nada por…”
“Yo soy responsable de todo...”
 
Si esa persona cambiara de actitud yo me sentiría bien.
Yo soy el responsable del sufrimiento de las personas que me rodean.
Solo me sentiré bien si tal persona cambia tal cosa.
 
Cada persona es responsable de sí misma y a los demás hay que dejarlos vivir sus propias vidas, sufrir sus propias penas y solucionar sus propios problemas. Hay que analizar qué decisiones hemos de tomar pero además hacerse responsable de ello.
Falacia de Justicia
La persona está resentida porque piensa que es la única que conoce qué es la justicia, pero los demás no están de acuerdo con ella y por ello  considera injusto todo lo que no coincide con sus ideas o deseos.
“No hay derecho a...”
“Es injusto que...”
“Si de verdad tal… entonces cual…
 
 
Si de verdad me apreciara no me diría eso.
Lo que hace es injusto con los demás por lo tanto es malo y desconsiderado.
 
El mundo de la justicia es un disfraz de las preferencias y carencias personales. Hay que saber decir lo que se necesita o se prefiere sin vestirlo con la falacia de la justicia.
Culpabilidad
La persona sostiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto y se culpa a si misma de todos los problemas ajenos sin base suficiente y sin tener en cuenta otros factores que contribuyen a los acontecimientos, lo que le provoca enojo y frustración.
 
A menudo, la culpa no lleva a la persona a cambiar de conducta sino solo a pensar en los malos actos.
“Por mi culpa.....”
“Por su culpa......”
“Culpa de...........”
 
Echarse la culpa de no saber educar a sus hijos de una manera mejor.
Culpar a su pareja por su propia desdicha.
Es responsabilidad de cada persona afirmar sus necesidades, decir que no o irse a otra parte. Culparse a sí mismo significa atacar la propia autoestima y sentirse incapaz. Además es un desperdicio de tiempo y energías que podríamos aprovechar enfocándonos en encontrar la solución al problema. 
Debería
La persona posee una lista de normas rígidas sobre cómo deberán actuar tanto ella como los demás, por lo que se vuelven exigentes y rígidos,  ya que todo debería suceder o ajustarse a sus normas o expectativas. Se siente muy frustrada y enojada si esto no sucede. 
 
Los deberías producen emociones extremas, así como trastornos, además nos aleja de conseguir nuestros objetivos al marcarnos solo un camino rígido.
“Debo de…”
“No debo de...”
“Tengo que....”
“No tengo que…”
“Debe de.......”
“No debe de...”, etc.
 
Deberían de hacerme caso.
Debería ser competente y actuar como profesional, y no debería cometer errores.
Saber que no todo DEBERÍA ser como queremos, pues hay muchas cosas que deseamos pero que no siempre deberían, habrían o tendrían que suceder. Además, es inútil exigir que sucedan y aunque las cosas no salgan como deseamos, podemos seguir sintiéndonos bien.
Razonamiento Emocional
Cree que lo que siente tendría que ser verdadero automáticamente, es decir que las emociones sentidas se toman como un hecho objetivo y no como derivadas de la interpretación personal de los hechos
“Si me siento así entonces es cierto que...”
 
Si percibe como estúpida y aburrida una cosa, debe ser estúpida y aburrida. Si una persona se siente irritada es porque alguien ha hecho algo para alterarle, si se siente ansioso es que hay un peligro real.
Las percepciones pueden mentir, ya que no hay nada sagrado o automáticamente verdadero sobre lo que una persona percibe, por lo que hay que ser escépticos sobre las percepciones y examinarlas críticamente antes de dar por sentado algo.
Falacia del Cambio
Una persona cree que los demás cambiarán si los influye lo suficiente. Necesita cambiar a la gente porque sus esperanzas de felicidad parecen depender enteramente de ello y para cubrir sus necesidades es decir son los otros quienes han de cambiar primero su conducta, ya que creen que dependen solo de aquellos.
“Si tal cosa cambiara entonces yo podría...”
 
Si las personas cambian y son diferentes, yo podría ser feliz y mejor persona.
 
Cuando una persona trata de obligar a la gente a cambiar, a menudo se siente resentimiento hacia la persona que la ha hecho cambiar, ya que la felicidad depende de cada persona y de sus propias decisiones.
Etiquetas Globales
Consiste en calificarnos a nosotros mismos o a los demás utilizando el verbo “ser”, produciendo ello una visión estereotipada e inflexible del mundo y de las personas. Son normalmente falsos porque aunque solo contemplan una única característica, implican a todo el conjunto.
“Soy un...”
“Es un…”
“Son unos...”
 
Los negros son unos holgazanes.
Es una persona estupenda
Hay que limitar las observaciones a casos específicos. Preguntarse a sí mismo si un caso es simple verdad, o sólo es cierto ahora o sólo es verdadero algunas veces.
Tener Razón
Continuamente está probando que sus opiniones y acciones son correctas y ciertas, no importando lo que opine el otro, ya que sus argumentos son ignorados o no se escuchan. Es imposible equivocase y se hará cualquier cosa para demostrar que se tiene razón.
“Tengo razón”
“Sé que estoy en lo cierto”
 
No llegan a ningún acuerdo tan solo es una lucha de poder, de sobresalir con su razón particular.
 
Hay que aprender a escuchar activamente participando en la comunicación, repitiendo lo que se cree que se está escuchando para asegurarse de que se está entendiendo realmente lo que los demás dicen.
Falacia de la Recompensa Divina
Consiste en la tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará “mágicamente” en el futuro, o uno tendrá una recompensa en el futuro si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad.
“El día de mañana, esto cambiará”
“El día de mañana tendré mi recompensa”
 
En una situación de tener que aguantar esperando que mañana se den cuenta de lo que se hace por los demás, pero se guarda mucha ira.
La recompensa hay que recibirla ahora. Es responsabilidad de cada uno preocuparse por no hacer cosas que lo llevarán a sentirse resentido. Hay que recordar que una persona no deberá desear que los demás hagan cosas para ella que no quisieran hacer.